ATARDECER

ATARDECER
Remar mar adentro

7/8/17

¿No podemos hacer nada?



“Vio Jesús el gentío, 
le dio lástima y curó a los enfermos” 
(Mt 14,14)

Esta es la forma que tiene Jesús de mostrar el amor: mirar a la gente, experimentar la compasión en su corazón y sanar a todos los enfermos.
Jesús vio a la gente, sintió lástima y actuó.
Sin embargo, en muchas ocasiones no queremos ver la necesidad de la gente, no queremos enterarnos del sufrimiento de muchas personas.
Y cuando vemos y sentimos lástima, no damos el paso siguiente: la acción, el compromiso.
Nos parece que no podemos hacer nada.
Y nos guardamos nuestros cinco panes y nuestros dos peces.
Pon en práctica hoy estas tres actitudes de Jesús: mira a la gente, no vayas de prisa y mirándote solo a ti; compadécete, que es una forma mucho más fecunda que el juicio de vivir a las personas; sana a los enfermos con la sonrisa, la mirada, el amor.

¿Cómo curaré con la mirada, si no me dejo mirar antes por Ti?
¿Cómo seré fuente de alegría, si Tú antes no abres en mí las fuentes del gozo?

Jesús padece con aquella multitud.
 Se da a sí mismo.
No da lo que le sobra.

- Señor, que mi servicio sea delicado y afectuoso.


6/8/17

Luz y Vida


"Se transfiguró delante de ellos, 
y su rostro resplandecía como el sol" 
(Mt 17, 1-9)

Hoy celebramos una fiesta llena de luz y de esperanza para todos: “contemplarle a Él en gloria” es un estímulo para todos los creyentes y seguidores de ese Jesús.

Esta fiesta de la TRANSFIGURACIÓN es un alto que hace Jesús en su camino hacia el Calvario, en ese camino de entrega total y radical
Es el encuentro con Dios que le reconforta y le da su fuerza para llegar hasta el final. 
Jesús posee por un momento la gloria que le espera, pero para llegar allá es necesario pasar por el camino de la Pasión y de la muerte.

A veces Jesús nos transparenta el cielo y sentimos 
"qué bien se está aquí", quedémonos. 
Pero el Tabor siempre invita de nuevo al compromiso.

¡Dichoso quien se deja TRANSFORMAR por JESÚS: porque su vida irradiará LUZ y VIDA!

Señor, te damos gracias porque nos miras con amor,
conoces nuestras debilidades y malos momentos,
y nos ofreces siempre la luz de la esperanza.
Ilumina, Señor, nuestras tinieblas,
Tú, que, antes de entregarte a la pasión,
quisiste manifestar en tu cuerpo transfigurado
la gloria de la resurrección futura.

Te pedimos por los cristianos que sufren:
para que, en medio de las dificultades del mundo,
vivan transfigurados por la esperanza de tu victoria.
Te pedimos por todas las personas que sufren,
para que a nadie le falte, Señor, la luz de la esperanza.

Gracias, Señor, por todas las personas,
por todos los momentos y lugares,
por todas las oraciones y celebraciones
que transfiguran nuestro corazón y nuestro rostro,
que nos devuelven la esperanza y la paz,
que dificultades y pecados nos quitan.

Señor, que también nosotros estemos atentos
para descubrir a todas las personas desanimadas,
para compartir con ellas el amor y la esperanza
que cada día Tú nos ofreces a manos llenas. 

Amén.

5/8/17

Señor, dame la valentía de Juan Bautista.



“Mandó decapitar a Juan en la cárcel” 
(Mt 14,10)

Tanto Herodes como la hija de Herodías son muñecos en manos de la opinión pública o la falsa obediencia.
Quien no sabe controlar sus acciones acaba haciendo el mal que no quiere hacer, pero del que es responsable, dejándonos llevar por el orgullo o por la necesidad de quedar bien.
Obrar en conciencia puede crearnos enemigos, pero nos sentiremos libres y en paz delante de Dios.

Juan, el profeta, es valiente para la denuncia.
No ha dejado que en sus labios se asome la adulación y la mentira.
Jesús recoge el testigo de todos los mártires de la historia.
Seguro que no te es fácil, pero intenta decir la verdad.

Hablo con mis hermanos lenguajes tibios.
Escondo tu verdad, tu profecía.
Sana mi cobardía, Señor. 


- Señor, dame la valentía de Juan Bautista.

4/8/17

¡Dame la fuerza de tu Espíritu!



“Sólo en su tierra desprecian a un profeta” 
(Mt 13,57).

El mal utiliza la envidia y el chismorreo para ganar terreno.
Los vecinos de Nazaret no aceptan a Jesús porque cuesta aceptar lo que dice un igual y menos si aprovechamos para crear dudas sobre su origen.
Jesús a lo largo de su ministerio siempre lo hace «de igual a igual», no acepta títulos ni superioridad y por eso más de uno se cree con derecho o autoridad para menospreciarlo.

En su tierra y en su casa no lo entienden. 
Le duele a Jesús tener que decir esto.
En nuestra tierra se sigue despreciando al que dice la verdad y no habla con falsedad.   
Tú sabes que en Jesús encuentras respuesta a las expectativas más íntimas de tu corazón.
Pero tienes que saber que puedes ser despreciado.

- Señor, que Tú seas mi único Dios.

Que ninguna dificultad frene mi amor a ti, Jesús.
Quiero testimoniar tu amor con valentía.
 ¡Dame la fuerza de tu Espíritu!


 Danos un Espíritu fuerte para ser fieles,
 para ser testigos del Evangelio en nuestros ambientes,
 aunque no se entienda, aunque nos critiquen.
 Gracias por las personas que son capaces de dar la vida
  en la misión de anunciar tu Reino y luchar contra el mal

-------------------------------------------------------------------------

La fe es abandonarse total y confiadamente en manos de Dios, sin esperar a verlo todo claro.
Auméntanos la fe.
La fe es depositar la propia vida en manos del auténtico Señor: Dios. 
Saber, aceptar y reconocer la propia pequeñez.
Auméntanos la fe.
La fe es el salto libre del trapecista en el vacío, seguro de encontrarse con las manos de Amigo.
Auméntanos la fe.
La fe es poner a Dios como único absoluto de la propia vida.        
Auméntanos la fe.
La fe es la brújula que orienta la vida, que la pone de cara al "norte", de cara a la felicidad y la justicia, de cara a Dios.
Auméntanos la fe.
La fe es abrirse a hacer la voluntad de Dios, que busca siempre nuestro bien y felicidad.
Auméntanos la fe.
La fe es atreverse cada día a tocar a Dios, seguros de que Él nos dará su fuerza.
Auméntanos la fe.
La fe es poner en manos de Dios los problemas de las personas que amamos y, a la vez, ponerse manos a la obra para solucionarlos.
Auméntanos la fe.
La fe es aceptar a Dios como respuesta, no siempre fácil ni evidente, a los interrogantes del ser humano.
Auméntanos la fe.
La fe es soñar despierto, arriesgar la vida, vivir en un sano inconformismo; es saber amar y esperar que es posible lo imposible.
Auméntanos la fe.
Fe es creer en la fuerza del débil, en el poder transformador de la oración, en la “eficacia” de la acción que sólo Dios ve.
Auméntanos la fe.
La fe es la llave que abre nuestro corazón para que Dios pueda curarlo y trasformarlo, llenarlo de  alegría, de compasión y de amor.
Auméntanos la fe.
Fe es esperar que después de cada noche amanece un nuevo día; que tras la muerte nos una Vida Nueva.
Auméntanos la fe.

3/8/17

El Reino es una oferta para todos.



“¿Entendéis bien todo esto?” 
(Mt 13,51)

No se trata de mirar a Jesús desde una ideología. 
Se trata de aceptar su mensaje, de respirar su perfume, de seguir sus pisadas. 
Sé humilde para aceptar que las convicciones hondas tardan en llegar a tu corazón.

Cuando paso contigo largos ratos, Señor, 
afloran a mi mente las memorias más hondas, 
siento que Tú me amas.

El Reino es una oferta para todos.
En el mar está toda la sociedad. 
En la red estamos los que hemos sido llamados.
En el juicio serán nuestras obras quienes abogarán por nosotros.
Se nos alerta a no juzgar con excesiva facilidad.
Dios es el único Juez.
El único que conoce el corazón, humano y sabe las verdaderas intenciones.

Demasiadas veces juzgamos por apariencias.
- Señor, que mis obras sean consecuentes con lo que afirmo creer.

2/8/17

El tesoro



“El Reino de los cielos 
se parece a un tesoro escondido en el campo” (Mt 13,44)

El Evangelio es la Buena Nueva que trae consigo una alegría contagiosa. (Francisco)

porque contiene y ofrece una vida nueva.
El evangelio de hoy rezuma alegría.
Todo esfuerzo tiene un sentido y no supone obligación.
El encuentro con Cristo únicamente puede ser contagioso si se vive con enamoramiento.
Si todo nos habla de él.
El seguimiento cristiano es contagioso cuando se vive a flor de piel y se alimenta con la Eucaristía y la oración personal.

- Señor, que nuestro rostro resplandezca con tu presencia

¡Cómo le gustan a Jesús las personas que buscan!
Su búsqueda les hace estar abiertos, perforar la vida cotidiana en busca de lo esencial.
Al riesgo le sale al paso la alegría.
Serás joven mientras busques, mientras preguntes, mientras te sorprendas.
Si estás de vuelta de todo, compadécete de tu alma de viejo.

Que no me canse nunca de buscarte, Señor.
Que no deje de entrar más adentro, en la espesura de tu amor.

“Señor, hazme descubrir el valor de la amistad que me ofreces,
inclina mi corazón a las cosas que de verdad son importantes,
no dejes que entregue mi vida a causas que no merezcan la pena.

Gracias por el tesoro de la fe, de la oración, de la amistad...
Hazme capaz de darlo todo por la perla preciosa del Evangelio”



Señor, la vida está llena de encrucijadas,
llena de caminos que se abren a mi paso,
aunque a veces no soy consciente
y elijo sin pensar, sin darme cuenta,
dejándome llevar por la rutina, por la pereza,
por la prisa, por lo que otros esperan de mí…

Ayúdame a valorar la libertad que me diste
y a utilizarla con responsabilidad;
a rechazar lo malo y elegir lo bueno,
a desenmascarar la mentira y buscar la verdad,
a desechar el rencor y optar por el perdón,
a descartar una vida cerrada a los demás
y construir una vida compartida y entregada.
a vencer al egoísmo y escoger el amor.

Dame luz para encontrar el tesoro escondido,
y valor para renunciar a cuanto me aleje de él.
Ayúdame a escoger, entre lo bueno, lo mejor,
el camino que más me ayude a crecer y ser feliz,
el camino en el que sirva más y mejor,
el camino que me acerque más a ti y a tu amor.

1/8/17

El gozo de las bienaventuranzas



“Los justos brillarán como el sol 
en el Reino del Padre” 
(Mt 13,43)

En una sociedad donde todo puede controlarse con el móvil parece que Dios sobra y que el ser humano es el único amo.
Cada uno de nosotros puede florecer en la buena tierra o dejar que las pasiones, la avaricia, la sensualidad, ahoguen la capacidad de optar por el bien.
El mal está en todo lo que destruye a la persona y le quita la capacidad de decidir.

- Señor, que en todo momento sea responsable de mis actos.

Jesús se goza con los que han vivido las bienaventuranzas.
 Es la alegría de la santidad que se extiende por toda la tierra.
Contempla a Jesús, sigue los caminos de su evangelio, y te brillarán los ojos, quedarás radiante.

¡Cómo se extiende el perfume de la santidad!
¡Cómo te alegras, Espíritu, en tus obras!
Bendito y alabado seas, Señor.

Señor, me impresiona la paciencia
que tienes conmigo y con todos tus hijos.

Cuando te acercas y yo me alejo,
Tú esperas y alientas mi regreso.

Cuando me enfado contigo y con los hermanos,
Tú esperas y sigues ofreciéndome tu mejor sonrisa.

Cuando me hablas y no te contesto,
Tú esperas y sigues ofreciéndome tu palabra.

Cuando no me atrevo a elegir y a renunciar,
Tú esperas y sigues dándome luz y valor.

Cuando me cuesta servir y entregarme,
Tú esperas y das tu vida por mi, sin reservarte nada.

Cuando soy egoísta y no doy buenos frutos,
Tú esperas, me riegas y me abonas.

Cuando me amas y yo no correspondo,
Tú esperas y multiplicas tus gestos de cariño.

En tu paciencia se esconden mis posibilidades de mejorar, de crecer,
de ser yo mismo, de cumplir lo que Tú has soñado para mí, de ser plenamente feliz.

Señor, que no me pase la vida sin aprovechar las oportunidades
que tu paciencia me brinda, para ser cada día menos cizaña y más trigo.