ATARDECER

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Remar mar adentro

30/6/17

Un corazón compasivo




“Quiero, queda limpio” 
(Mt 8,4)

El pecado es como la lepra: destruye a la persona y la separa de la sociedad.
Jesús cura tocando al leproso.
Sin intermediarios.
El contacto y la cercanía curan.
Jesús quiere que el ser humano sea feliz y camine por la vida, consciente de su dignidad de hijo de Dios. 
Acércate a Jesús, él es la fuente de la Vida, dile todo lo que te angustia, todo lo que te preocupa. 
Déjate mirar por su Amor.
Que su mirada recorra los rincones de tu corazón. 

Dios te regala la vida.
Mírala con asombro.
Dios te regala la vida.
Acógela con tus manos abiertas.
Dios es la vida para ti.
Ábrele la puerta de tu corazón. 

 Jesús quiere hoy también sanar nuestro corazón y nos envía a colaborar con él en su obra sanadora, acercándonos y tocando a los “leprosos” y marginados de hoy. 
¿Qué le respondes?

El amor a Dios lo expresamos a través del amor y el servicio al prójimo.
Del mismo modo Dios nos ama a través de nuestros hermanos.
Cada vez que recibimos un sacramento Dios "nos toca" y nos da su gracia.
De manera especial en el sacramento del perdón.
- Señor, puedes curarme.

29/6/17

Unidos en la fe con Pedro y Pablo

  



“Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo” 
(Mt 16, 16)
 
Jesús declara dichoso a Pedro porque el Padre le ha revelado el misterio de reconocerle como Mesías y como Hijo de Dios. 
Le confía la misión de ser la roca sobre la que se asentará su Iglesia, reunida en torno a los discípulos. 

Tú eres mi Señor, mi fe se apoya en tu Palabra de Vida.





Hoy celebramos a san Pedro y san Pablo, apóstoles

Ni Pedro ni Pablo iban para héroes. 
Pablo podía llegar, como discípulo de Gamaliel, a ser un buen rabino, de cierta claridad doctrinal y eficaz en la lucha contra la nueva secta de los discípulos de Jesús.  
Pedro era un hombre sencillo, experto en la pesca en el lago de Galilea, un mar de agua dulce que daba para vivir.
Hasta que Jesús se cruzó en su camino.  
Llamó a Simón para que lo siguiera y estuviera con él, y lo eligió para que sobre la piedra de Pedro fuera edificada su Iglesia.  
A Pablo lo llamó fuera de plazo, el último de los apóstoles, para que pasara de perseguir la fe a extenderla entre los que no habían oído hablar nunca de ella.
Ambos tienen sus debilidades.  
Los evangelios no han disimulado los choques de Pedro con Jesús ni las negaciones en el patio del pretorio.  
Y el libro de los Hechos nos muestra el difícil proceso que vivió Pablo hasta asumir que el mensaje del evangelio, rechazado por los judíos, tenía que ser predicado con toda libertad a los paganos.
Sus martirios coronan dos vidas de entrega creciente a la misión encomendada por Jesús. 
Ellos son columnas de la Iglesia y ejemplo para todos los cristianos.

28/6/17

Profeta





“Por sus frutos los conoceréis” 
(Mt 7,16)

 
Profeta es quien habla en nombre de Dios. 
Ha habido y hay profetas. 
Lo importante es saber diferenciarlos de los impostores de turno. 
El verdadero profeta encuentra paz y valor en las acciones y pensamientos que le empujan a servir a Dios y a los hermanos. Cuando lo que anuncia el profeta tiene como finalidad agradar a los demás o condenar sin caridad, debemos ponerlo en tela de juicio.

- Señor, inspírame palabras auténticas.
 
Sin fecundidad ninguna vida se justifica. 
Las obras son el reflejo infalible de las actitudes profundas del corazón. 
En medio de la falsedad pon hoy verdad; en la mediocridad pon generosidad; en la tristeza pon alegría. 

¿Cómo sabré si voy por buen camino? 
Si nadie queda excluido de mi compasión sabré que Tú eres la fuente de mi amor.